Son muy escasas las veces en las que nuestros trabajos no están relacionados con el de los demás. El resultado final, el cumplimiento del objetivo marcado, dependerá en mayor o menor medida del buen desempeño del equipo al completo. Si un elemento falla o alguien no cumple con su trabajo, pocas veces podremos compensarlo sin que se note.

Me parece importante, por tanto, que todos nos sintamos piezas fundamentales y necesarias de la misma “obra”, que entendamos cuál es el valor de nuestro esfuerzo y hacia dónde se dirige nuestro trabajo. Sólo así, conseguiremos no caer en el error de desmotivarnos, sintiendo que lo que hacemos es algo sin importancia.

Necesitamos a buen ”director de orquesta”, que dirija el comportamiento de los miembros por separado y también en grupo, que analice y retroalimente la conducta de cada uno para que la actuación final sea un éxito…trabajo de líder no??

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